Ir al contenido principal

Estoy rehaciendo mi propia web en CrocoBuilder. Aquí está el muro

La única forma honesta de probar un builder no es montar una landing de ejemplo. Es coger algo que ya tienes en producción y rehacerlo entero.

Así que estoy replicando la web de mi agencia —hoy hecha con Kodavio y plantillas .php— dentro de CrocoBuilder. Detalles menores han ido cayendo sin drama. Pero hay uno que no es menor.

CrocoBuilder y Tailwind no se hablan. Y el motivo es de tres caracteres.

Cuando guardas un documento, el builder pasa cada nombre de clase por el saneador de clases de WordPress. Ese saneador borra todo lo que no sea letra, número, guion o guion bajo. Y Tailwind vive justo de lo que borra: los dos puntos de las variantes, la barra de las opacidades, los corchetes de los valores arbitrarios.

El resultado no es que la clase desaparezca. Es peor:

hover:bg-black/50   →   hoverbg-black50

Sigue ahí. Parece puesta. Se ve en el inspector. Y no existe. No hay error, no hay aviso, no hay nada que te diga que tu variante se ha quedado por el camino — solo un elemento que no cambia al pasar el ratón y una tarde buscando dónde te has equivocado tú.

Y lo que me fastidia de verdad es que la parte difícil ya está hecha. La integración con WindPress la tenemos lista: el escáner ya lee las páginas de CrocoBuilder, así que Tailwind sabe qué clases estás usando y las compila. Todo el circuito funciona. Lo que lo bloquea es una limpieza de cadena en el guardado.

Se lo voy a hacer saber al equipo, junto con otra cosa que me he encontrado: al activar el plugin sobre una instalación limpia, intenta crear el mismo índice de base de datos dos veces y suelta un error de duplicado. No rompe nada, pero lo detecté en la beta.18 y sigue igual en la beta.20, con dos releases de por medio.

Nada de esto es un «no lo uséis». Es una beta, la dirección del producto me sigue pareciendo la correcta —DOM limpio, CSS que sobrevive fuera, MCP de serie— y estas cosas se arreglan si alguien se molesta en encontrarlas y contarlas bien. A ver si hay suerte.

Pero sí me deja una idea que me llevo puesta: una integración no está probada hasta que reconstruyes con ella algo que ya funcionaba. En una página nueva no te enteras. En una que ya conoces al dedillo, el fallo te salta a los diez minutos.

Estoy rehaciendo mi propia web en CrocoBuilder. Aquí está el muro